PROTOCOLO DE HOSSBACH
Politica racial y territorial de Hitler
BERLIN, Noviembre 10 de 1937
Acta de La Conferencia realizada en la Cancillería del Reich.
Berlín, Noviembre 5 de 1937. De 4:15 a 8:30 p.m.
Los presentes:
El Fuhrer y Canciller del Reich,
Mariscal de Campo von Blomberg, Ministro de Guerra
Coronel General Baron von Fritsch, Comandante en Jefe del Ejército
Admirante Dr. H.C. Raeder, Comandante en Jefe de la Naval
Coronel General Goering, Comandante en Jefe de Lutwaffe
Baron von Neurath, Ministro de Asuntos Exteriores
Coronel Hossbach
El Fuhrer comenzó diciendo que la importancia del tema a tratar
en la presente conferencia era tal que en otros países hubiera requerido
la reunión de todo el Gabinete de Gobierno, pero que en su caso
había descartado este hecho, basado precisamente en la importancia
del mismo. La exposición que el Fuhrer hizo del tema, fue fruto
de una completa deliberación y de sus experiencias durante los cuatro
años y medio en el poder. Su deseo era exponer a los presentes las
ideas básicas relacionadas con los requerimientos y oportunidades
existentes para el desarrollo de la posición alemana en el campo
de los asuntos internacionales, y pidió a los asistentes que su
exposición fuera considerada, en su eventual muerte, como su testamento
y última voluntad para proteger los intereses a largo plazo de la
política alemana.
A continuación el Fuhrer expuso que en un principio el principal
objetivo de la política alemana era asegurar y preservar la comunidad
racial, para subsecuentemente aumentar su tamaño; lo que hizo de
este objetivo una cuestión de espacio.
La comunidad alemana compuesta por más de 85 millones de personas,
constituye un núcleo racial contenido dentro de los estrechos límites
del espacio habitable disponible en Europa, por lo cual tiene derecho a
un mayor espacio de habitación, el cual no pudo ser extendido anteriormente
debido a las condiciones políticas prevalecientes y al desarrollo
histórico. Sin embargo, debe destacarse que la continuación
de estas condiciones políticas constituye el peligro más
grande para la preservación de la raza alemana.
Detener el declive del Germanismo en Austria y Checoslovaquia era tan
poco probable como lo era mantener el nivel presente en la misma
Alemania. En vez de presentarse un crecimiento en la población,
la esterilidad se hacia cada vez mas evidente, y consigo los desórdenes
de carácter social, dado que la ideología política
permanecía efectiva tan solo cuando esta proporcionaba la base para
la realización de las demandas esenciales y vitales de la gente.
El futuro de Alemania estaba condicionado a la solución del problema
de espacio, y dicha solución debió haber sido contemplada
con anterioridad.
Antes de abordar la solución a la necesidad de espacio, suponiendo
que la haya, se debe considerar si esta puede ser planteada con base
en la autarquía o en el crecimiento de la participación alemana
en la economía mundial.
AUTARQUÍA
Lograda unicamente bajo estricto liderazgo del Estado Nacional Socialista.
Asumiendo lo anterior, se pueden establecer los siguientes posibles resultados:
A. En el campo de la materia prima, imponer la autarquía parcial.
1) Con respecto al carbon, debido a que puede ser considerado material
prima, la autarquía es posible.
2) En lo concerniente a los minerales, la posición es mucho
más díficil. Los requerimientos de hierro, al igual que los
de otros metales livianos pueden ser alcanzados con recursos domésticos,
lo cual no ocurre con materiales como el cobre y el estaño.
3) Los requerimientos de textiles sintéticos serían alcanzables
con recursos domésticos si las existencias de madera fueran suficientes.
4) Grasas comestibles. Posible.
B. En el campo alimenticio la respuesta a la autarquía debía
ser un rotundo “NO”.
El crecimiento general del estandar de vida comparado con el de hace
30 o 40 años, se ha visto acompañado de un incremento en
la demanda y el consumo de los hogares incluso por parte de los productores
(los granjeros). Los frutos del incremento en la producción agrícola
buscan satisfacer la creciente demanda, por lo cual no representan un incremento
absoluto de la producción. Un incremento adicional en la produción
posible unicamente mediante la exagerada explotación del suelo era
prácticamente imposible, dado que debido al uso de fertilizantes
artificiales este ya mostraba señas de agotamiento. Adicionalmente,
asi pudieran alcanzarse los niveles máximos de producción,
la importación de víveres era inevitable.
El no despreciable gasto de reservas internacionales para asegurar la
provisión de alimentos a través de la importación,
suponiendo que las cosechas fueran buenas, crecío en proporciones
catastróficas cuando se presentaron malas cosechas. La posibilidad
de un desastre aumentó proporcionalmente al crecimiento de la población.
Es el caso por ejemplo del pan. El exceso de nacimientos produjo un aumento
en el consumo de éste dado que los niños son mayores consumidores
que los adultos.
En un continente que disfrutaba de un estandar de vida común,
era imposible vencer mediante reducción del estandar y racionamiento,
las dificultades de provisión de alimentos. De este modo,
con la solución al problema del desempleo, el máximo nivel
de consumo había sido alcanzado. Algunas pequeñas modificaciones
en la producción doméstica serían sin duda posibles,
sin provocar cambio alguna en nuestra posición con respecto al resto
del mundo. Por lo tanto la Autarquía es insostenible con respecto
a la provisión de alimentos y a la economía como un
todo.
PARTICIPACIÓN EN LA ECONOMÍA MUNDIAL
A esta hubo limitaciones que fuimos incapaces de remover. El establecimiento
de la posición de Alemania sobre una base segura y sólida
fue obstruído por las fluctuaciones del mercado y los tratados comerciales
no proveyeron garantía alguna. En particular, debe recordarse que
desde la Guerra Mundial aquellos países que habían sido anteriormente
exportadores de alimentos se habían industrializado. Estabamos viviendo
una época de imperios económicos en la cual la urgencia de
colonización se volvía a manifestar. En el caso de Japón
e Italia, motivos económicos alimentaron el deseo de expansión,
mientras que para Alemania la necesidad económica generó
el estímulo necesario. Para aquellos países externos a los
grandes imperios económicos, las oportunidades de expansión
económica se vieron drásticamente limitadas.
El boom en la economía mundial causado por el rearmamiento, no
podía conformar la base de una economía sólida en
el largo plazo, este último obstruído sobre todo por los
disturbios económicos resultantes del Bolchevismo. Existía
una pronunciada debilidad militar en aquellos estados cuya existencia dependía
del comercio internacional. Dado que nuestro comercio exterior transitaba
rutas marítimas dominadas por Gran Bretaña, era más
una cuestión de seguridad de transporte que de intercambio exterior,
lo cual reveló en tiempo de guerra, la total debilidad de nuestra
situación en el campo alimenticio.
El único remedio, que podría por cierto parecernos visionario,
reside en la adquisición de más espacio habitable, misión
que a lo largo de los tiempos ha sido el origen de la formación
de estados y la migración de población.
Que dicha búsqueda no fuera de ningún interés para
Gran Bretaña o para aquellas naciones saciadas era entendible. Entonces
si suponemos que asegurar la situación alimentaria de Alemania es
la principal preocupación, el espacio necesario para lograr dicha
meta solo puede ser encontrado en Europa, y no en la explotación
de colonias, como la perspectiva liberal-capitalista lo establece.
Esta no es una cuestión de adquirir población, sino de ganar
espacio para uso agrícola. Es mas, áreas productoras de materias
primas en Europa ubicadas en la inmediata proximidad al Reich, pueden ser
más eficientemente adquiridas, que aquellas ubicadas en tierras
lejanas; esta solución porlo tanto, deberá ser suficiente
durante dos o tres generaciones. Cualquier cosa adicional que pueda ser
necesaria más adelante deberá ser manejada por posteriores
generaciones. El desarrollo de las grandes constelaciones del mundo político
progresará de manera lenta despues de esto, y el pueblo Alemán,
con un fuerte núcleo racial, podrá determinar cuales son
los prerequisitos para lograr mantenerse dentro del continente Europeo.
En la historia de todas la edades – El Imperio Romano y el Imperio Británico-
ha probado que la expansión puede ser llevada a cabo derrotando
la resistencia y tomando riesgos. En tiempos anteriores, nunca ha habido
territorios sin dueño, y algún día no habrá
ninguno más; el atacante simepre tendrá que venirse en contra
del actual dueño.
La pregunta para Alemania es entonces determinar donde puede maximizar
la ganancia, manteniendo el costo de dicha acción al mínimo.
La política alemana deberá calcular las acciones de dos antagonistas
inspirados por el odio, Gran Bretaña y Francia, para quienes el
coloso Aleman se ha convertido en una piedra en el zapato. Estos dos países
se han opuesto a cualquier fortalecimiento de la posición alemana,
ya sea en Europa o en tierras lejanas; en dicha posición contaron
con el apoyo de sus partidos políticos. Ambos países vieron
en el establecimiento de las bases militares alemanas en el extranjero
el escudo del comercio Alemán, lo cual trajó como consecuencias
un fortalecimiento de la posición de Alemania en Europa.
Debido a la oposición de los soberanos, Gran Bretña no
puede cedernos ninguna de sus posesiones coloniales. Después del
traspaso de Abisinia a Italia, Inglaterra sufrió una gran pérdida
de prestigio, por lo cual regresar al Este de Africa no se espera. Las
concesiones británicas pueden ser entendidas como un ofrecimiento
dirigido a satisfacer nuestras demandas a nivel colonial.
Una seria discusion acerca de la devolución de colonias solo
pudo ser considerado en un momento en el cual Gran Bretaña se encontraba
en dificultades y el Reich Alemán de encontraba armando y fuerte.
El Fuhrer no compartía la visión de que el Impero era inquebrantable.
La oposición se encontró menos entre los países conquistados
que entre los competidores. El Imperio Británico y el Imperio Romano
no pueden ser comparados con respecto a su permanencia; el último
de ellos no fue confrontado durante las Guerras Púnicas por ningún
rival político de significancia. Fue solamente el efecto de
desintegración de laCristianidad, y los sìntomas de la edad,
que parecen en cualquier país, los que causaron que la antigua Roma
sucumbiera al ataque germano.
Además del Imperio Británico, hoy en día existen
un número de estados más fuertes que el. La madre patria
británica fue capaz de proteger sus posesiones coliniales a través
de su alianza con otros estados. Como, por ejemplo, Gran Bretaña
pudiera haber defendido Cánada contra el ataque de América
o sus intereses en el Lejano Oriente contra el ataque de Japón!
El énfasis de la Corona Británica como símbolo
de la unidad del Imperio es solamente la admisión, a que en el largo
plazo, el Imperio no podrá mantener su posición a través
del poder político. Importantes indicadores de esto fueron:
a. La lucha de Irlanda por obetener su independencia.
b. Las luchas constitucionales en India, donde la mitad de las medidas
tomadas por Gran Bretaña le dieron a los Indios la oportunidad de
usar más adelante como arma en contra del Imperio Británico,
el incumplimiento de sus promesos en lo referente a la Constitución.
c. El debilitamiento de Gran Bretaña en el Lejano Oeste gracias
a la intervención de Japón.
d. La rivalidad con Italia en el Mediterraneo, que bajo el hechizo
de su historia, manejada por la necesidad y dirigida por un genio expandió
su posición de poder, interviniendo cada vez más en los intereses
británicos. El resultado de la guerra de Abisinia en donde Italia
produciendo la conmción del mundo Mohametano logró
crecer sus dominios y afectar el prestigio del Imperio Británico.
Resumiendo, puede decirse que con 45 millones de Británicos,
la posición del Imperio no pudo mantenerse mediante sus poderes
políticos en el largo plazo. La taza de la población total
del Imperio con respecto a la población que habita la madre patria
alemana es de 9:1, lo cual no puede ser una advertencia para nosostros
durante nuestra expansión territorial.
La posición de Francia era más favorable que la de Gran
Bretaña. El Imperio Francés fue establecido territorialmente
de mejor manera, los habitantes de sus posesiones coloniales representaban
un suplemento a su poderío militar. Pero Francia se enfrentó
con dificultades políticas a nivel interno. En la vida de una nación
cerca del 10% de su territorio es gobernado mediante formas parlamentarias
de poder, mientras el 90% lo es mediante formas autoritarias de poder.
Sin embargo hoy en día, Gran Bretña, Francia, Rusia y los
pequeños estados adyacentes a ellos, deben incluidos como factores
(Machtfacktorem) en nuestros cálculos políticos.
El problema de Alemania no podrá ser resuelto solo mediante el
uso de la fuerza y sin correr riesgos. Las campañas de Federico
el Grande durante las Guerras de Silesia y Birmania contra Austria y Francia
implicaron un insólito riesgo, y la rápidez de la acción
de Prusia en 1870 ha mantenido a Austria fuera de la Guerra. Si uno acepta
como base de la siguiente afirmación el recurso del uso de la fuerza
junto al riesgo que esta involucra, entonces todavía se mantiene
sin respuesta las preguntas de “Cuando” y “Cómo”. En este caso hay
tres casos con los que se debe tratar:
CASO 1: Período 1943-1945. Después de esta fecha solo
un cambio para lo peor puede ser esperado por nostros.
El equipo del ejército, la marina, la luftwaffe, como también
la formacion del cuerpo de oficiales ha sido casi completado. El equipo
y armamento son modernos; pues de esperarse un poco más se correría
el riesgo de que se colvieran obsoletos. En particular, el secreto de las
“Armas Especiales” no podrá ser mantenido para siempre. El reclutamiento
de reservas esta limitado a la actual composición de la población
por edades; adicionales retiros de grupos de edades mayores sin entrenar
no son posibles.
Nuestra fortaleza relativa disminuirá en relación al rearmamiento
que será llevado a cabo por el resto del mundo. Si no actuamos
en el período entre 1943-1945, en cualquiera de estos años
podrá producirse la crisis alimentaria como consecuencia de la falta
de reservas. Alcanzar el nivel de reservas internacionales necesarias no
es posible, convirtiéndose este en el punto más débil
del régimen. Además el mundo estaba esperando nuestro ataque,
por lo cual reforzó las medidas de respuesta necesarias. Fue mientras
el resto del mundo preparaba sus defensas (sich abriegele) que nos vimos
obligados a tomar la ofensiva.
Nadie sabe aún cual será la situación para 1943-1945.
Solo una cosa es cierta, no podemos esperar más.
Por un lado estaba la gran Wehrmacht, la necesidad de mantenerlo en
el presente nivel y el envejecimiento tanto del movimiento como de sus
líderes. Por el otro, las predicciones de una disminución
del estándar de vida y la baja en la tasa de natalidad, lo cual
no dejo otra opción distinta a actuar. Si el Fuhrer aún estuviera
vivo, su principal objetivo sería resolver el problema de la necesidad
de espacio a más tardar en 1943-1945. La necesidad de actuar antes
del período mencionado surgiría en los casos 2 y 3.
CASO 2:
Si conflictos internos se desarrollan en Francia, hasta tal punto que
la crisis doméstica absorba por completo su Ejercito y por ende
su capacidad de ataque a Alemania, entonces el tiempo para actuar en contra
de los Checoslovacos habra llegado.
CASO 3:
Si Francia se encuentra tan envuelta en una guerra contra otro estado,
de tal manera que no pueda proceder contra Alemania.
Para el mejoramiento de nuestra posición político-militar
nuestro primer objetivo, en el evento de vernos envueltos en una guerra,
debe ser derrotar simultáneamente a Checoslovaquia y Austria con
el objetivo de evitar cualquier amenaza proveniente del Este en contra
nuestra. Si Checolosvaquia se encuentra en conflicto con Francia, es poco
problable que nos declaren la guerra el mismo día la declaren a
Francia. Entre los Checoslovacos, el deseo de ir a la guerra incrementará
en proporción a cualquier debilitamiento en nuestro flanco, por
lo cual cualquier amenaza de su parte se verá materializada en un
ataque hacia Silesia, ya sea desde el norte o desde el oeste.
Si los Checoslovacos fueran derrotados y una frontera Alemana-Hungara
común fuera desarrollada, sería más probable que la
actitud de Polonia, frente a un enfrentamiento entre Francia y Alemania,
fuera neutral. Nuestrsos acuerdos con Polonia solo mantendrán su
fuerza en tanto que la fortaleza de Alemania permanezca. Es importante
tener en cuenta que si se produjeran retrocesos en el frente Aleman, sería
de esperarse, de parte de Polonia, una acción contra Prusia y Silesia.
Suponiendo que fuera necesario actuar en 1943-1945, la actitud de Francia,
Gran Bretaña, Italia, Polonia y Rsuia podría ser estimada
de la siguiente manera:
Actualmente el Fuhrer cree que Gran Bretaña y seguramente Francia,
tienen acuerdos escritos con los Checoslovacos. Dificultades relacionadas
con el Imperio, y el prospecto de verse enredados en una prolongada guerra,
fueron consideraciones decisivas a la hora de participar en una guerra
contra Alemania. La actitud británica no está fuera del alcance
de la influencia francesa. Un ataque de parte de Francia sin el respaldo
de Gran Bretaña, que pueda paralizar nuestras fortificaciones en
el oeste es poco probable. Tampoco lo sera el ataque francés a Bélgica
y Holanda sin el respaldo británico; en el evento de una ofensiva
contra Francia, no debemos contemplar este último, ya que
nos enfrentaríamos ala hostilidad Británica. Desde luego
será necesario mantener una fuerte defensa en nuestra frontera oeste
durante el ataque de Checoslovaquia y Austria. En relación con esto
debe recordarse que las medidas de defensa de los Checoslovacos crecen
año tras año, y que el actual valor del ejercito austriaco
igualmente se incrementó a lo largo del tiempo. Aún
cuando las poblaciones involucradas, especialmente las de Checoslovaquia
y Austria implicarían la adquisición de alimentos para 5
o 6 millones de personas, suponiendo que una forzosa migración de
2 milones de personas desde Checoslovaquia y de 1 millón de personas
desde Austria fuera posible. Desde el punto de vista político-militar,
la incorporación de estos dos estados a Alemania presenta una ventaja
substancial, debido a que esto represneta menores y mejores fronteras,
la liberación de fuerzas para otros propósitos, y la posibilidad
de crear hasta 12 nuevas divisiones, lo que signifca una unidad por cada
millón de habitantes.
No se espera que Italia objete la eliminación de los Checolosvacos,
pero en este momento es imposible estimar cual sea su actitud frente a
lo referente a Austria; dependiendo esto, claro está, de la sobrevivencia
del Duce.
El grado de sorpresa y rápidez de nuestra acción son decisivos
en la actitud de Polonia. Polonia, con Rusia detrás, tendrá
poca o ninguna inclinación de envolverse en una guerra con Alemania.
Una intervención militar por parte de Rusia podrá ser
contrarrestada a través de la rapidez de nuestras operaciones, mientras
que una intervención de este tipo por parte de Japón es muy
dudosa.
Si el Caso 2 se presenta, es decir que Francia se viera envuelta en
una guerra civil, entonces la situación que se crearía por
medio de la eliminación de uno de nuestros mas poderosos oponentes,
daría pie al conflicto con los Checoslovacos.
El Fuehrer cree que la ocurrencia de los hechos de acuerdo a lo descrito
en el Caso 3 es mas factible debido a las presentes tensiones en el Mediterráneo,
y está resuelto a tomar ventaja de esto , aunque se presentarán
dichas condiciones antes de tiempo, es decir en 1938.
A la luz de pasadas expereincias, el Fuhrer no preve ningún fin
temprano a las hostilidades en España. Si se considera el tiempo
que han tomado las ofensivas de Franco, es posible que la guerra continué
por otros tres años. Por el otro lado, desde el punto de vista alemán,
la victoria de Franco no es deseable, por el contrario nos encontramos
interesados en la continuación de la guerra y en mantener la tensión
en el Mediterráneo. Franco con la indiscutible posesión de
la península española por una parte evita cualquier posible
intervención de parte de los italianos y por otra se asegura la
continuación de la ocupación de las islas Baleares. Como
es de nuestro interés que la guerra en España continúe,
el objetivo inmediato debe ser respaldar a Italia para que pueda tomar
control de las islas Baleares. Pero el establecimiento permanente de los
italianos en las islas será intolerable tanto para Francia como
para Gran Bretaña, por lo cual se desencadenará una guerra
contra Italia, una guerra en la que España estará por completo
a merced de los Blancos. La probabilidad de la derrota de Italia en esta
guerra es bastante baja, ya que Alemania la respaldará proveyendo
todas las materias primas necesarias.
El Fuhrer imaginó que la estrategia militar de Italia deberia
ser la siguiente: En la frontera con Francia debe permanecer a la defensiva,
y llevar a cabo la guerra contra Francia desde Libia y hacia las colonias
francesas del norte de Africa.
Como un desembarco de las tropas de Franco en la costa de Italia puede
ser descartado, y debido a que la ofensiva francesa contra Italia desde
los Alpes es muy díficil, el punto crucial de la operación
yace en el norte de Africa. La amenza de la flota italiana a las vías
de comunicación de Francia provocará una parálisis
de las fuerzas de transporte del norte de Africa hacia Francia, por lo
cual las tropas apostadas en Francia estarán a disposición
de Italia y Alemania.
Si Alemania hace uso de esta guerra para solucionar las cuestiones con
los Checsolovacos y los austriacos, podrá asumirse que Gran Bretaña,
en guerra contra Italia, decidirá no actuar contra Alemania. Sin
el respaldo británico, una acción de guerra contra Alemania
de parte de Francia espoco problable.
El momento preciso para atacar Checoslovaquia y Austria depende del
curso que tome la guerra Anglo-Franco-Italiana, lo cual no quiere decir
que este debe empezar en el preciso momento que las operaciones militares
de estos tres estados. El Fuhrer no tiene en mente ningún tipo de
acuerdo militar con Italia, pero quiere explotar esta situación,
que puede no volverse a presentar, para mantener su independencia de actuación
y para comenzar la campaña contra los checoslovacos. Este ataque
deberá ser llevado a cabo a la “velocidad de la luz”.
Evaluando la situación el Mariscal de Campo Von Blomberg y el
General Von Fritsch enfatizaron en repetidas ocasiones que es necesario
que ni Gran Bretaña, ni Francia aparezcan en el escena como enemigos
de Alemania y dijeron además, que podría darse el caso en
cual el ejército francés lejos de verse comprometido en una
guerra contra Italia, podría irse al mismo tiempo a la guerra contra
Alemania. El General Von Fritsch estimó que en la frontera de los
Alpes, las fuerzas francesas diponibles pueden ser más o menos 20
divisiones, por lo cual la superioridad de Francia se mantendría
en la frontera accidental, haciendo factible la invasión del Rin.
En este caso, el avanzado estado de preparación de Francia debe
ser tomado particularmente en cuenta y debe recordarse además, aparte
del insignificante valor de las fortificaciones alemanas (en lo cual hizo
especial enfásis), que las cuatro divisiones establecidas en el
oeste son incapaces de movimiento. En referencia a la ofensiva alemana
en el suroeste, el Mariscal de Campo Von Blomberg prestó particular
atención a la fortaleza de las fortificaciones checoslovacas, las
cuales han adquirido una estructura tipo Maginot Line la cual dificultará
el ataque alemán.
El General Von Fritsch mencionó que el propósito del estudio
ordenado este invierno para examinar la posibilidad de conducción
de operaciones contra Checoslovaquia, se puso en evidencia la importancia
del debilitamiento del sistema checoslovaco de fortificaciones. Más
adelante le General expreso su opinión diciendo que en las actuales
circunstancias era mejor que renunciara a su plan de irse de vacaciones
a partir del 10 de noviembre. El Fuhrer descartó lo anterior debido
a la proximidad del conflicto Anglo-Francés-Italiano. El Fuhrer
determinó el verano de 1938 como la fecha límite en la cual
debería presentarse dicho conflicto. En respuesta a las consideraciones
del Mariscal de Campo Von Blomberg y del General Von Fritsch con respecto
a la actitud de Francia y Gran Bretaña, el Fuhrer repitió
nuevamente que descartaba cualquier tipo de intervención de parte
de los británicos, y que por lo tanto, el no creía que se
presentara ningúna acción beligerante contra Alemania de
parte de Francia.
Si el conflicto del Mediterráneo provocara una movilización
general de Europa, entonces Alemania deberá iniciar acciones contra
Checoslovaquia. Por el otro lado, si los poderes envueltos en el guerra
se declaran desinteresados, entonces Alemania no deberá asumir la
misma actitud.
El Coronel General Goring pensó que bajo el punto de vista del
Fuher, Alemania debería considerar la liquidación de todas
sus responsabilidades en España. El Fuhrer convino con esto y dijo
finalmente que se reservaba la divulgación de su decisión
para el momento justo.
Durante la segunda parte de la Conferencia se discutieron las cuestiones
referentes al armamento.
Hossbach
Certificado correcto: Coronel (Equipo del General)
Source: Documents on Germany Foreign Policy 1918-1945
Series D Volume 1
Kindly supplied by Yale University Historical Department
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