|
|
| El 4 de noviembre de 1979, más de 3.000 estudiantes militantes iraníes asaltaron la Embajada Estadounidense en Terán, Irán, capturando 66 rehenes americanos, precipitando una confrontación con los Estados Unidos. El resultado de la crisis cambiaría el rumbo de una presidencia y afectaría de forma negativa las relaciones entre los dos países. |
EN LA HISTORIA militar uno se puede destacar como un ejemplo espléndido o un recuerdo desastroso. Los valientes hombres que intentaron rescatar a los rehenes estadounidenses en Irán en abril de 1980, lamentablemente se convirtieron en un recuerdo desastroso de la necesidad de poder contar con unidad de mando, entrenamiento conjunto y buenas comunicaciones y los peligros relacionados con una planificación dividida demasiado compleja e innecesaria. El fracaso de su misión, la Operación Eagle Claw, sería un motivador principal en la formación subsiguiente del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos.
Sin embargo, la misión estuvo repleta de errores y mala suerte.
Tres de los helicópteros funcionaron mal; el piloto del cuarto,
cegado por una tormenta de polvo, se estrelló contra un avión
cisterna. Ocho militares estadounidenses murieron en esa operación
sin éxito.
| “Señores, quiero informarles que estoy seriamente
considerando una misión para rescatar a los rehenes”
President Jimmy Carter, 1972 |
|
|
| Ayatolah Ruhollah Khomeini |
El General de División James B. Vaught (Ejército de EE.UU.) fue designado comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta y se congregó a un grupo de oficiales para que encabezaran varios componentes, a saber: el Coronel Charles A. Beckwith (fundador del nuevo grupo contraterrorista del Ejército, Fuerza Delta ) para que fuera el comandante de asalto terrestre; el Coronel James H. Kyle (por mucho tiempo operador especial del MC-130 de la USAF) al mando del contingente de ala fija; y el Teniente Coronel de Infantería de Marina, Edward Seiffert (un piloto experto en visión nocturna) para que estuviera al mando de la fuerza de helicópteros. Desde el principio, la idea de que todos los servicios armados debían tener un “pedazo de la acción” importunó la operación y condujo a malas decisiones. Este fue el primer error principal.
|
|
|
|
|
|
| El General James Vaught, comandante de la misión Eagle Claw (izquierda), Coronel Charles Beckwith, fundador del grupo antiterrorista Delta Force (derecha) |
2. Tres MC-130E Talons de combate de la USAF despegaron de la Isla Masirah (Omán) transportando la Fuerza Delta, acompañados por tres aviones EC-130E (por lo regular una plataforma de mando y control) que transportan vejigas de combustible para reabastecer de combustible a los helicópteros en un punto de reunión llamado Desert One. Error: Desert One no hubiese sido necesaria si los helicópteros de la USAF se hubiesen usado y si se hubiesen tomado medidas para el reaprovisionamiento en vuelo.
3. Un MC-130E aterriza en Desert One (estudiado anteriormente por la CIA) y establece ayudas a la navegación para el resto de la fuerza. Se mantiene el silencio en la radio. Error: Estipulación incorrecta para las comunicaciones tácticas resultaría en un obstáculo para la misión.
4. El resto de los aviones de ala fija llegan y lanzan a la Fuerza Delta. Los EC-130Es permanecen para reabastecer de combustible a los helicópteros. Error: La sincronización para la reunión terrestre estaba muy restringida, y los participantes no podían cumplir con la misma. Posibilidad de tener que continuar las operaciones durante el día.
|
|
| Mapa de las operaciones planeadas para la primera noche en Desert One |
6. Los helicópteros parten de Desert One y lanzan la Fuerza Delta en un lugar escondido a 50 millas al sudeste de Terán y luego continúan hacia su propio escondite en otros lugares. Más posibilidades de comprometer la operación.
7. La Fuerza Delta se reúne con agentes en el país proporcionando camiones para el traslado a Terán durante la segunda noche.
8. La segunda noche comienza con la Fuerza Delta conduciendo seis camiones hacia un depósito en Terán para preparar el asalto.
9. La Fuerza Delta se desplaza hacia el complejo de la Embajada (mientras el grupo de las Fuerzas Especiales se dirige al Ministerio de Relaciones Exteriores) y tiene 45 minutos para rescatar a los rehenes. Información de inteligencia incompleta convierte el proceso de rescate en un proceso al azar.
10. Los rehenes y los escoltas se desplazan un par de cientos de yardas hacia un campo de fútbol para reunirse con los helicópteros que los llevarán al campo aéreo Manzariyeh, mientras son protegidos por un avión armado AC-130 de la Fuerza Aérea. La posibilidad de que los iraníes obtuviesen una ventaja para obstaculizar el rescate por helicóptero es un problema constante.
| Helicópteros RH-53D Sea Stallions en el USS Nimitz |
12. Los rehenes llegan al campo aéreo Manzariyeh por helicóptero y parten en C-141s con la Fuerza Delta. Los helicópteros son destruidos en el lugar. No se estipularon las medidas a tomar en caso de que los helicópteros fuesen destruidos ni tampoco funcionó en la ejecución de la operación.
13. Aviones de combate con base en portaaviones proveen supresión de cualquier actividad llevada a cabo por la Fuerza Aérea Iraní durante el proceso de extracción.
14. Reaprovisionamiento de combustible en vuelo provisto según era necesario durante el viaje de regreso.
Porciones mejores de la coordinación se han omitido del bosquejo que aparece arriba, al igual que la multiplicidad de opciones de apoyo que aún así no abarcaron muchos de los problemas de fracasos aislados. El tema principal aquí es que había mucho que podía salir mal. En ese caso, las cosas que ocasionaron se abortara la misión fueron probablemente misericordiosas en comparación con la catástrofe mayor que hubiese tenido lugar si el escenario hubiese progresado más allá de la reunión de Desert One.
|
|
|
| Restos de un avión de transporte C-130 abandonado en la base Desert One en el desierto de Irán durante la abortada operación de rescate de los rehenes americanos en 1980. | Los restos de un helicóptero Sea
Stallion abandonado en la
base Desert One en Irán |
“. . . el plan de asalto estaba incompleto. De hecho, las probabilidades
que tuviera éxito eran muy leves. El escenario básico
lucía muy complicado. También revelaba que en ese momento
las Fuerzas Armadas de EE.UU. no tenían ni los recursos ni las capacidades
actuales para llevarlo a cabo. El adiestramiento era necesario para
llevar a cabo tareas singulares y exigentes”.
| Coronel Charles Beckwith
Comandante, Delta Force |
Si la planificación fue compleja y dividida, el adiestramiento también lo fue. Para poder compensar por las deficiencias en el equipo seleccionado, por ejemplo, los helicópteros, el reaprovisionamiento de combustible en tierra, de noche, tenía que practicarse en el terreno del desierto. Los pilotos de la Infantería de Marina, quienes terminaron volando casi todos los helicópteros, tenían muy poca experiencia volando a largas distancias sobre tierra utilizando visores nocturnos. No eran personal de operaciones especiales y no contaban con experiencia de vuelo en condiciones meteorológicas de tormentas de arena.
El adiestramiento del componente se llevó a cabo principalmente en lugares sumamente separados: Hurlburt Field, Florida, para la Fuerza Aérea; Yuma, Arizona, y Twenty-nine Palms, California, para la Infantería de Marina; y el Fuerte Bragg, Carolina del Norte, para la Fuerza Delta. Rara vez los participantes veían a los miembros de los demás servicios armados, ni tampoco hubo una práctica total. De hecho, los problemas que surgieron durante el adiestramiento estaban propensos a reaparecer durante la misión en sí. Sin embargo, las tripulaciones parecían satisfechas que sus tareas individuales en la operación funcionarían como se esperaba y se sentían confiados del éxito.
| Con los ojos vendados y las manos atadas, un rehén Americano es desfilado por jóvenes militantes en frente de la Embajada Americana en Terán, Noviembre 08, 1979 |
Menos de dos horas después de haber transcurrido la misión, una luz de aviso le indicó al Bluebeard 6 que había una rajadura en la pala del rotor principal. A menudo esta era una falsa alarma en los RH-53Ds, pero la tripulación aterrizó (seguido por Bluebeard 8) y decidió abandonar el helicóptero después de inspeccionar las palas del rotor. Las dos tripulaciones volaron hacia Desert One en el Bluebeard 8. La misión contaba con un helicóptero menos.
Al penetrar profundamente en Irán, el contingente de ala fija se tropezó con un fenómeno llamado “haboob”, finas partículas de polvo que obstruían la visión. Poco tiempo después, se tropezaron con otro haboob mucho más intenso que el primero. Kyle intentó avisar a los RH-53s, pero no tuvo suerte con su equipo de comunicaciones. Si bien los haboob presentaban pequeños obstáculos a los aviones, interrumpieron la unión de vuelo de los helicópteros, que tuvieron que dispersarse para evitar un choque. A los pilotos de los helicópteros nunca se les había informado sobre la existencia de los haboob o sus efectos para las formaciones que volaban a baja altitud. En medio de esto, Bluebeard 5 tuvo un problema de energía eléctrica lo que convenció a la tripulación que abortaran la misión y regresaran al Nimitz. Manteniendo silencio en la radio, no pudieron a alertar a Kyle o a Seiffert que iban a abortar la misión. Ahora la misión tenía dos helicópteros menos.
![]() |
| Helicóptero número seis se estrella contra
un C-130 en Desert One |
De los ocho helicópteros, seis llegaron a Desert One. Sin embargo, el sistema hidráulico secundario de Bluebeard 2 indicaba una falla y Seiffert decidió que ese helicóptero no volaría. Con tan solo cinco helicópteros, Beckwith se vio forzado a concluir que la misión no podría continuar, ya que se había acordado que seis era la cantidad mínima necesaria para la operación. En realidad, puede que cinco hubiesen sido suficientes, pero Beckwith sabía que la operación estaba difícil—hasta lo más mínimo—y no podía darse el lujo de arriesgar el fracaso de la misión continuando solamente con parte de la fuerza. Kyle, desalentado, llamó por radio a Vaught (quien estaba en Wadu Kena) y a Washington recomendando que se abortara la misión. Sorprendentemente, en un espacio de 20 minutos el mensaje había llegado al Presidente Carter y regresado a Kyle ordenando que se abortara la misión.
A medida que la fuerza se preparaba para despegar, Bluebeard 3 hizo un vuelo estacionario hacia Republic 4 y provocó un incendio que se esparció a los otros aviones cobrándoles la vida a ocho hombres. En la confusión, Kyle se cercioró de dar cuenta de todo el personal sobreviviente, liberó a los civiles iraníes y cargó el resto de los 130 para evacuar la zona. Lamentablemente, no se pudo llegar a algunos de los helicópteros para “depurarlos” y el material clasificado (inclusive nombres de iraníes que trabajaban para los estadounidenses) cayó en manos del gobierno revolucionario.
![]() |
|
se incendia después de haber sido atacado en Desert One |
![]() |
| RH-53D número seis es abandonado después de descubrir una rajadura en la pala del rotor principal |
El Congreso tomó in interés inmediato en la operación defectuosa y ambas Cámaras comenzaron a celebrar audiencias. Éstas desaparecieron bastante rápido y fueron reemplazadas por el Grupo Revisor de Operaciones Especiales del Departamento de Defensa, mejor conocido como la Comisión Holloway. Esta entidad analizó 23 temas y proporcionó diez conclusiones. Si bien destacó algunas de las fallas más atroces, restringió otras.
Los problemas sistémicos que condujeron al resultado de Eagle
Claw no se tratarían en su totalidad hasta el advenimiento de la
enmienda Cohen-Nunn a la Ley de Autorización de Defensa Nacional
para el Año Fiscal 1987. Esto organizó un Comando de Operaciones
Especiales de EE.UU. conjunto para aprovechar las capacidades de los servicios
y proporcionó un Programa de Fuerza Mayor 11 (MFP 11), un mecanismo
de fondos para las operaciones especiales que es independiente de los demás
servicios armados. Por lo tanto, el legado duradero de Eagle Claw es la
exitosa organización de las operaciones especiales que ahora apoyan
la guerra contra el terrorismo.
|
|
|
|
Isby, David C. “Leave No Man Behind, Liberation and Capture Missions”. London: Weidenfeld & Nicholson, 2004.
Russell, Edward T. “Crisis in Iran: Operation Eagle Claw” en Warnock, A. Timothy, ed., Short of War, Major USAF Contingency Operations 1947-1997. Washington, DC: AF History and Museums Program, 2000.
Thigpen, Col. Jerry L. “The Praetorian Starship: The Untold Story of the Combat Talon”. Maxwell AFB, AL:: Air University Press.
|
|
| Al final, el prestigioso grupo de operaciones especiales
Delta Force había perdido 8 de sus miembros, siete
helicópteros, un avión C-130, y ni siquiera había podido hacer contacto con el enemigo. Fue un completo desastre. Se convirtió en la definición más precisa de la palabra “desastre”. |
| El Sr. Charles Tustin Kamps (Licenciatura, Norwich University; Maestría, Kansas State University), es en la actualidad profesor de juegos de guerra en la Escuela Superior de Comando y Estado Mayor de la Fuerza Aérea, Base Aérea Maxwell, Alabama. Anteriormente se desempeñó como oficial de armas de combate en el Ejército y en la Armada de Estados Unidos. Es especialista en historia militar y ha escrito varios libros y artículos relacionados con la defensa y ha diseñado varios juegos de guerra que han sido publicados para la venta y aplicaciones de software educacional. Entre sus libros se encuentran los siguientes: The History of the Vietnam War (1988), Armies of NATO’s Central Front (1985), y Peripheral Campaigns and the Principles of War (1982). El señor Kamps es egresado de la Escuela Superior de Guerra Aérea, Base Aérea Maxwell, Alabama. |
Declaración de responsabilidad:
Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la
opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente
académico de libertad de expresión de la Universidad del
Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del
Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el
Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o
la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado
en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión
pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de
la Fuerza Aérea.